Lorena Sagrado, redactora de KEDIN, la revista digital dedicada a la cultura, estuvo la semana pasada en el reestreno de “IVÁN-OFF” y esta es la crítica que ha publicado.

El compás de la desesperanza

Si decides descubrir lo que se convertía hace un año en germen de la portería más activa de Madrid, no podrás apartar tus ojos de él. Con gesto desencajado Iván se convierte en la imagen de la desesperanza, de una batalla perdida contra las ganas de vivir, que atrapa la mirada de quien le observa, como si acaso fuera esa la fórmula secreta para descifrar qué es lo que pasa por su cabeza.

Tarjeta IVÁN-OFF foto de familia MARZO 2013

Se nos abren las puertas a una familia que gira en torno a la figura que asume un Raúl Tejón que deja de ser actor para convertirse durante dos horas en el hombre taciturno cuya lucidez logra hacer entender al público algo incomprensible para él mismo: su pesadumbre desemboca de la pérdida de ilusión, de inquietudes que hace años, lejos los problemas, le asaltaban de manera espontánea.

En la intimidad de esta casa nos adentramos en la certidumbre de quien no tiene ya nada que perder. José Martret cuida todos los aspectos en esta adaptación que tiene como principal dificultad acoplar de manera precisa el vacío que ha de transmitir su pilar frente al constante bullicio que le rodea. Lo consigue con un humor trabajado al milímetro para no alterar el fondo dramático que la áspera personalidad de nuestro Iván le otorga a la obra. Ricos en formas y diálogos, los ocho actores restantes consiguen con interpretaciones creíbles conectar con el público, más cercano que nunca, desde la seguridad de un espacio que nació para acoger a esta familia.

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En la sala de al lado nos espera una fiesta. Nos recibe el retrato vivo e inteligente de dos mujeres que, obsesionadas con la apariencia, acaban por confesarse igual de aburridas que el resto. Los ojos de Rocío Calvo se clavan en todo aquel que tenga algo que ocultar valiéndose de la complicidad de los presentes, hasta que acaban por rendirse cuando el fabuloso conde al que da vida Javier Delgado se convierte en un posible pretendiente. El ritmo lo dirige David González desde su disfraz de charlatán y embaucador, mientras otros no cesan en hacerse eco de sus supuestas virtudes. Así, los Leyva se introducen en el enredado mundo de Iván y de la entregada esposa enferma, condenada a ser un simple peón en un juego en el que tiene los movimientos contados.

IVÁN-OFF Raúl Tejón y Germán Torres

Solo con Carlos es capaz Iván de soltar una reticente sonrisa, si bien no es más que el acto reflejo ante el recuerdo de un pasado mejor, en el que la felicidad aparecía sin ser buscada; quizá precisamente por ello. Germán Torres pone cara al otro gran pilar de ‘Iván-off’. Mediador entre estas dos fragmentadas familias, a quienes el aburrimiento ha herido de muerte. Siempre con una copa en su mano, acaba por convertirse en el equilibrio sensato, en el apoyo de quien ya no tiene salvación.

Se intuye el final de este desolador relato cuando el corazón retoma el compás de desesperanza marcado a tan solo unos metros por el incesante segundero de ese reloj que perturba irremediablamente en cada nuevo avance a quien sabe de su presencia. Tic-tac. Tic-tac. ¡Pum!

IVÁN-OFF

De Viernes a Domingo en La CASA de la PORTERA.

Viernes: 20:30h

Sábado: (dos turnos) 18h y 21h

Domingo: (dos turnos) 17:30h y 20:30h

Duración del espectáculo: 2 horas.

Precio: 20€.

Teléfono de reservas 649397571 (de 11h a 14h y de 17h a 20h)