TRINIDAD

Nacho Guilló

 

Nada más abrirse las puertas de “La Casa de la Portera” sabes que vas a asistir a algo especial, la singular decoración, la tenue luz, la densa atmósfera te induce a ello. El lugar tiene algo mágico, un antiguo piso “reciclado” en espacio escénico que nos transmite toda una experiencia puramente sensorial, no solo teatral . La cercanía de los actores, el ambiente, un acertado juego de espejos o lo que cuentan las paredes de esta casa que rezuman historias ocurridas hace muchos años, todo ello se mezcla para que durante el tiempo que ocupa la representación se nos traslade a otra dimensión.

En “La casa de la Portera”, al principio, la disposición del público te hace sentir molesto, a diferencia de la tradicional “caja italiana” aquí el público rodea la escena, a los interpretes… entonces bajas los ojos para no tener que mantener la mirada a tus “compañeros de viaje” mas tiempo del necesario. La situación no mejora con el comienzo del espectáculo, el “piel a piel” con los actores, su cercanía, su roce, te hace sentir incómodo. Poco a poco la sensación desaparece, te va envolviendo el embrujo, la acción de la escena te ayuda a ser testigo mudo, te vuelves invisible. Parece que fueras un espíritu mas de esta casa, no asistes a una representación, te cuelas en la vida de esas personas, la magia se ve interrumpida cuando en un momento dado te indican que el público debe cambiar de habitación, vuelves de golpe a “la realidad”.

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Este domingo pasado asistí, en este asombroso espacio, a la representación de “Trinidad”, pienso que esta pieza encaja a la perfección con la “La casa de la Portera”, la obra y el espacio conviven en una “simbiosis” excelente, se alimentan la una al otro de forma impecable.

Pero no todo se circunscribe a lo puramente espacial. “Trinidad” cuenta con un exquisito texto, de Ana F. Valbuena, que te llena de sensaciones, de experiencias, de la mano del “saber decir bien las cosas”, aunque quede cursi, ¡qué bonito está escrito! Evidentemente detrás de todo esto está la guía inteligente de un Director, Nacho Sevilla, que sabe lo que hay que contar, el sentido que debe seguir la historia en todo momento.

Y qué decir de las tres piezas fundamentales de “Trinidad”, sus tres actrices, difícilmente se puede encontrar una combinación mas perfecta, si cualquiera de estos tres elementos hubiera fallado, la representación se hubiera malogrado, no es así, Soledad, Trinidad, Ángela, viven para nosotros, con su penas, alegrías, contradicciones.

Gracias a las propiedades espaciales de este Teatro podemos escudriñar cada gesto, cada movimiento de nuestra “Trinidad”, como si estuviéramos observándolo todo con un “microscopio de alta precisión”. Las actrices se encuentran expuestas, así, cada segundo de la obra, a nuestra impertinente mirada, Lorena Toré, Marta Guerras, Cristina Bernal, hacen un trabajo impecable estando a la altura tanto del texto de la obra, “Trinidad”, como de las singularidades del espacio, “La Casa de la Portera“.

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“TRINIDAD”

SÁBADOS 21h y DOMINGOS  20:30h – 15€

 

Versión: Ana FERNÁNDEZ VALBUENA

Director: Nacho SEVILLA

Intérpretes: Lorena TORÉ, Cristina BERNAL y Marta GUERRAS.

 

La CASA de la PORTERA

Teléfono de reservas 649397571 (de 11h a 14h y de 17h a 20h).