El Díario Crítico publica este fantástico artículo sobre Ascensión y caída de Mónica Seles, de Antonio Rojano

‘Ascensión y caída de Mónica Seles’, una tragicomedia de la España ‘cañí’.

AscensiónyCaída12Todos los martes de marzo a las 20,30 horas, en La Casa de la Portera, y bajo la dirección de Víctor Velasco, dos actrices  extraordinarias vuelven a enfrentarse a un lado y a otro de la red o  frente a un espejo de peluquería de barrio, una como clienta y otra  como peluquera. Ellas son Nerea Moreno y Rocío Marín (con doblete en la función, porque interpreta a dos hermanas de carácter muy distinto), y ambas bordan tres personajes que tienen bastante de almodovarianos. La cita se da en el seno de la’Ascensión y caída de Mónica Seles‘, de Antonio Rojano, que vuelve otra vez a la sala del número 24 de la madrileña calle Abades.

Lo dije ya el verano pasado en mi crítica sobre el impresionante Macbeth que sigue representándose en La Pensión de las Pulgas, la otra sala de la factoría Martret-Puraenvidia (‘MBIG‘, pero debo repetirlo ahora: el hecho de que los cuatro actos se desarrollen a lo largo de unos 80 minutos en las dos habitaciones de la sala, con espacio para  poco más de veinte espectadores, permite que las actrices -en este caso- caigan literalmente rendidas a tus pies, tras un intenso entrenamiento en la pista de tenis; o que el movimiento del aire  sacuda tu rostro tras un perfecto revés de Rocío Marín cuando da vida a Mónica Seles; o que una gotita de agua se escurra por tu mano cuando Candela (Nerea Moreno), la cínica, frustrada y vacía señora bien, se está secando el pelo con una toalla al acudir a arreglárselo  en la peluquería de Estefanía (hermana de Mónica, que obviamente   debe su nombre a Steffi Graf).

Todo eso puede suceder porque las actrices están interpretando sus papeles a menos de un metro de los perplejos espectadores que asisten admirados a la formidable interpretación de Rocío Marín y Nerea Moreno, que materializan la imaginativa historia, aunque con rasgos de hiperrealismo que ha nacido en el magín de Antonio Rojano, y que ha dirigido Víctor Velasco. Autor y director han puesto el acento en un relato que bien pudiera haber sido llevado a la pantalla por nuestro internacional Pedro Almodóvar, ya que reúne  todos los ingredientes de varias de sus películas: señora bien del barrio de Salamanca, frustrada sexualmente, algo excéntrica y acostumbrada a mandar, que acude a una peluquería de barrio a  “lavar y peinar”, quince minutos después de que la joven peluquera hubiese echado ya el cierre del establecimiento, pero a quien no le  importa reabrirlo por una generosísima propina aportada antes de  iniciar, incluso, su trabajo.

Unos minutos después de una antológica conversación entre clienta y peluquera, que es tanto como decir entre ama y criada, el atónito espectador descubre que hay algo en común entre las dos mujeres: la hermana de Estefanía -Mónica, muerta recientemente en extrañas circunstancias-, ha sido profesora de tenis de la despótica y deslenguada señora bien.

Cambio de pista

AscensiónyCaída13Las dos habitaciones en donde transcurren los hechos, divididos en cuatro actos, y con tres cambios de escenario (pista, más bien, porque es un juez de silla de un hipotético partido de tenis quien  ordena ese cambio de pista/habitación), dan cabida a objetos tan cañís como un barreño con agua donde Candela se hace el lavado de cabeza, una bata de peluquera de los años 80, un anticuado equipo de música, una raqueta de tenis, la pelota botando, unos polvorones,  una botella de anís -sustituyendo a las actuales bebidas isotónicas tan usadas por los deportistas-, o una urna funeraria con las cenizas de Mónica guardadas celosamente por su hermana Estefanía, a quien esta habla con la misma fuerza que si se encontrase enfrente de ella.

Una tragicomedia loca, aunque instalada en una realidad mucho más  presente de lo que pudiera parecer por esos aires de tragicomedia  hispana, en donde transcurren las vidas de dos hermanas que tratan de  sobrevivir a la crisis económica a través del tenis o de la peluquería,  y que los caprichos del destino hacen que se crucen con  las excentricidades de una mujer sin agobios económicos y con propensiones equidistantes al espiritismo, la bolsa de valores y el aburrimiento.

Ascensión y caída de Mónica Seles’ es, en definitiva, una interesante  y divertida tragicomedia que permite a dos estupendas actrices  desplegar todos sus recursos para hacer pasar al espectador unos minutos inolvidables y tan cerca, tan cerca de las protagonistas como  si hubiera quedado con ellas una tarde de  sábado en la Puerta del Sol para ir a tomar unas cañas en la Plaza Mayor.

ascención y caída de mónica seles

ASCENSIÓN y CAÍDA de MÓNICA SELES

MARTES 20:30 h. – 15€

Escritor: Antonio ROJANO

Director: Victor VELASCO

Protagonistas: Nerea MORENO y Rocío MARÍN.

La CASA de la PORTERA

Reservas: Teléfono 649397571 (de 11h a 14h y de 17h a 20h) o entradasymas.com